Se quedó mirando el papel que le acababan de entregar los dos operarios que tenía enfrente. Luego les miró a ellos dos, que tenían en su rostro la sonrisa de la satisfacción del trabajo bien hecho, y volvió a bajar la mirada al papel.
- Este ensayo no me vale ni para tomar po’l culo, pero bueno…
No pudo evitar decirlo a media voz al mismo tiempo que lo pensaba. Sin embargo los dos operarios ni siquiera se inmutaron lo más mínimo. Seguían con su enorme sonrisa mientras él seguía ojeando los resultados buscando algo a lo que agarrarse. Levantó de nuevo la mirada y les dijo:
- No entendéis una mierda, ¿verdad? – A lo que obtuvo una aún mayor sonrisa. – C’est parfait. ¡Bravo! ¡Bravo! Parfait, parfait… Lo usaré para hacer un avioncito…
Los dos negritos salieron de la sala más felices que un par de perdices, mientras que él se quedaba sentado en su mesa pensando cómo casar los planos y las mediciones con el proyecto que le tenía en aquel país tropical y qué hacer con el papel de resultados del ensayo que le habían entregado: si un avión estilo flecha, o uno más elaborado que hiciera alguna acrobacia en el aire al lanzarlo…
Ciudad Sin Ley / Lomé
P.D.: Dedicado a Ale, que dará fé de que cualquier parecido con la realidad es porque efectivamente, es muy probable que sea así…




