En mi casa siempre he sido muy refraneros, principalmente por mi madre… Para que no se pierda la costumbre, aquí va una recopilación (actualizada cuando cuadre) de tantos y tantos refranes…
Vaya dos patas para un banco.
Madre no hay más que una, y a tí te encontré en la calle.
Cortando cojones se aprende a capar.
De los tuyos maldecir, pero no maloír.
El que mucho corre, poco abarca.
El que no estrena algo el Domingo de Ramos, se le caen las manos.
De puestos en el burro, llevar los palos.
Dios los crea y ellos se juntan.
De cojones comimos y eran patatas.
No hay clara que no sea puta, ni puta que no sea clara.
Nota aclaratoria: entiendo que como nos encontramos ante un claro caso de cultura popular, existirán miles de variaciones sobre los anteriores… Pero mi madre (que es la que importa y la que mejor hace la tortilla de patata) los dice así. Punto en boca.