Viene de aquí…
Sabía lo que tenía que hacer, así que aunque le costó ponerse en marcha, en cuanto se levantó de la silla empezó a recorrer toda la casa a un ritmo vertiginoso. En apenas un par de minutos tuvo preparada una mochila con todo lo que necesitaba y algún que otro recuerdo que no quería dejar atrás. El resto, todo lo que se quedaba atrás era completamente sustituible.
Estaba prácticamente seguro de que a estas alturas le tendrían vigilado, así que aunque seguramente lo tendrían también previsto, se dispuso a salir por la escalera de incendios. La noche le protegía vagamente, y la luna nueva parecía haberse puesto de su lado. Apenas una tenue farola le iluminó en el descenso a la calle.
Una vez entre los cubos de basura, miró hacia uno y otro lado. Nadie. No era del todo una buena señal. Respiró hondo de nuevo y repasó una vez más el plan que mientras leía una y otra vez la carta, había trazado en su cabeza. Poco a poco todo iba tomando ligera forma, pero sin embargo nada era seguro y había infinitas cosas que podían salir mal. Aún así, él ya había comenzado. Ya había dado el primer paso.
Ciudad Sin Ley
P.D.: foto de Eviloars.



Intrigante. ¿Logrará huir, o le atraparán?
Muy buena narración, felicitaciones y saludos.
[...] Viene de aquí… [...]